Para estar a la altura de City Market.
El fin de semana tuve una de las mejores experiencias culinarias. Hace muchos años que no visitaba el famosÃsimo mercado de San Juan, en el Centro, justo atrás del viejo edificio de la XEW y frente a la torre de San Juan, hoy más monumento histórico que centro de operaciones de TELMEX.
El caso es que el fin de semana fuimos invitados a una celebración gourmet en casa de Director General Editorial (DGE). Mi buen amigo (DGE) propuso que, como en otras ocasiones, nos reuniéramos para cocinar. Esta vez para 18 personas. Reto aun mayor.
Decidimos ir a comprar los vÃveres al mentado mercado y mis sorpresas fueron múltiples. La primera, lo limpio y ordenado que es. Pasamos por el famoso puesto de quesos La Jersey, donde probamos de todo y casi casi desayunamos con pan y vino. Me resulta increÃble que de un pusto tan pequeño salgan tantas y tan variadas clases de queso. Luego me quedé con la sensación de que algunos son en exceso caros, pero la experiencia lo vale.
Para la comilona preparé un delicioso estofado de cordero que bauticé como «estofado casero de cordero con otoño de yerbabuena». ¡Ah! Buen nombre ¿no?
Resulta que dÃas antes comà con El patrón Gerardo Vázquez Lugo, de Nicos, y me pasó una receta de cordero en cazuela. Con eso como base, más mi recuerdo de la receta de mi abuela, configuré un caldo que fue recompensado con los aplausos de los glotones que asistieron.
Aquà la receta (lo siento, las medidas fueron para hechas para un montón de gente).
4 kilos de espaldilla de cordero con hueso, un kilo de los cuatro, de hueso.
2 kilos de jitomate. Mejor el que viene en racimos y no es tan grande como el «bola».
1 ½ kilos de tomate verde.
3 cebollas.
1 ajo italiano (los gigantes de 4 dientes).
8 chiles poblanos.
½ kilo de ciruelas pasa.
1 litro de aceite de oliva para freÃr.
1 manojo de hierbas de olor (especÃficamente tomillo, laurel, orégano y romero)
1 gran manojo de yerbabuena.
El merequetengue de la preparación.
Lo primero es obtener el fondo. En una gran olla como de 5 o 6 litros se ponen a hervir una cebolla partida, las hierbas de olor y los huesos del cordero. Al mismo tiempo, en una sartén muy caliente, se sellan los trozos de carne como de 3 o 4 cm, y luego se van agregando al caldo en cocción. Debe hervir por lo menos una hora y media.
En un gran comal se ponen las mitades de jitomate, tomate, cebolla y dos ajos a asar. Cuando estén achicharrados de un lado se vuelcan y se dejan hasta que la piel de los jitomates se caiga fácilmente.
En el horno se ponen a fuego muy alto los chiles poblanos hasta que toda la piel se levante. Se ponen a sudar en una bolsa de plástico, se pelan y cortan en rajas. Se reservan.
En una gran cacerola, que se pueda poner en estufa y horn, se pone el fondo de aceite, un diente de ajo picado y una cebolla en rodajas. Se acitrona hasta dorar. Luego se agrega el tomate, jitomate, cebolla y ajo asados y se cocina por un rato. Se agrega sal de grano y se tapa. Luego de unos 20 minutos, agregar más o menos 2 litros de fondo de cordero y se verifica la sal luego de otra media hora de cocción. En este punto se agregan los trozos de carne y se mete al horno a 180º por 45 minutos.
Pasado este tiempo se agregan las rajas y las ciruelas pasas, y se deja otra media hora a 100 grados.
Mientras todo este sucede. En una freidora se deshidratan la mitad de las hojas de yerbabuena. Cuando dejen de burbujear están listas. Con la otra mitad se hace una infusión que acompaña al plato.
Listo para servir con una caÃda otoñal de hojas secas.
Yo recomiendo maridar con Mare de Viñas Pijoan.
CERDOS ESTOFADOS La olla estaba vacÃa y no éramos tan felices. En realidad estábamos en el ácido porque el Chef Ehitel (izq.) llegó super tarde y mi cordero no hervÃa.
El mercado San Juan se ubica en la calle Ernesto Pugibet, entre José MarÃa Marroquà y Luis Moya, a cuatro cuadras del Eje Central Lázaro Cárdenas y de la estación San Juan de Letrán, de la lÃnea 8 del metro.